Río muerto

 


Río muerto

 

A mí no me tocó esa época, pero los viejos decían que aquello era un paraíso, pues el agua era clara, había peces y hasta se podía nadar. Contaban que se aventaban a la corriente ayudados por una cuerda que amarraban de un árbol. Eso se acabó cuando el gobierno decidió que el río debía morir, ya que le echaron agua sucia que venía de la ciudad, con el pretexto de que el líquido estaba lleno de nutrientes y que le iba a hacer bien a la siembra.

Lo que a mí me tocó ver fue un río muerto que apesta a toda hora, nada de peces y ni hablar de nadar. Y si esto fuera poco, hay mucha gente que se deshace de su basura echándola al cauce. Vi cómo aventaban bolsas llenas de tripas de animales, llantas y toda clase de desperdicios, además de lo que se arrastra cuando es tiempo de lluvia. Hubo una vez, no me tocó verlo, solo me contaron que allá en la ciudad se deshicieron de unos muertitos y así nada más los echaron al agua y fue justo aquí que los encontraron, eso fue tan sonado que hasta les hicieron una película “Masacre en el río muerto”, bueno no se llama así, pero es la idea. En tantos años le han echado de todo, incluso más agua de lo que su cauce podía llevar y aquello terminó en inundación, con varios muertos y con muchas personas que perdieron sus bienes.

Ahora dicen que lo van a limpiar, que volverá a ser un paraíso, pero tengo mis dudas, pues para ello se tendría que hacer un trabajo titánico, ya que el drenaje y los desechos de las fábricas también van a parar ahí, es pura porquería, cuando baja el nivel se ve un lodo espeso y negro que es el resultado de tanta suciedad. Me parece que las buenas intenciones se van a quedar en eso, ni modo, hasta donde sé no se puede revivir a un muerto.

Vivo cerca de ese caño, porque no sé si se le pueda decir río, por las mañanas huele más y cuando hace calor es horrible, en las noches no dejamos ropa tendida porque amanece apestosa. Todos los días me toca pasar por uno de los varios puentes que lo cruzan y a veces camino rápido para oler poco, en otras, me da pena pues ahí está el difunto y nadie le lleva flores. En ocasiones me gana la nostalgia y me quedo un rato a ver cómo corre el agua, me gusta cuando se forman remolinos y se ven burbujas, entonces imagino peces, pero es imposible.

En uno de esos días de nostalgia ocurrió mi desgracia, estaba viendo el agua y al poner atención en una orilla, justo en donde habían agrandado el cauce y se ven algunas ramas de los árboles cercanos, vi lo que me pareció una pierna humana o al menos eso creí. De inmediato saqué mi celular para tomar un video. Luego llamé a la policía, para cuando llegaron ya se había juntado algo de gente que decía todo tipo de cosas, que seguro se trataba de uno de los tantos desaparecidos, que no, que era un pedazo de animal, tal vez un puerco y hasta hubo quien dijo que era un pez que con las lluvias había sido arrastrado de alguna presa.

Primero solo había una patrulla, cuando se dieron cuenta de qué se trataba le hablaron a protección civil, entonces comenzó lo bueno. Tuvieron que hacer camino con machete en mano pues había muchos carrizos, amarraron varias cuerdas en los árboles cercanos y al final pudieron bajar los seis o siete metros, no les quedó de otra que mojarse y meter las botas en el lodo. Finalmente sacaron el cuerpo y lo pusieron en la camilla para subirlo. Para ese momento había más gente, desviaron el tráfico y colocaron cinta de esa amarilla con negro para que no se acercaran los mirones. Como yo había llamado, me encontraba con la policía y aunque no estaba tan cerca sí podía ver lo que ocurría. Después de varios minutos lograron subir el cuerpo y los rescatistas también salieron.

No sé de dónde habrá venido la orden, pero de inmediato le pusieron una sábana a lo que estaba en la camilla, digo esto porque no podría decir que se tratara de un humano. La policía comenzó a dispersar a la gente, nada más les faltó lanzar gas, pero antes revisaron celulares y borraron fotos y videos de lo que había pasado, de un momento a otro se pusieron violentos, conmigo pasó lo mismo solo que ya me habían subido a una patrulla en donde me estaban interrogando como si fuera culpable de algo muy grave.

Al poco rato ya estaba en los separos, no conocía ese lugar pues nunca me había metido en problemas. Estaba incomunicado, no me dejaron hacer la famosa llamada, estaba solo y desde ahí escuché mucho ruido de personas que hablaban e iban y venían, entonces un policía vino por mí, no contestó a nada de lo que le preguntaba, solo dijo que ya me había cargado, de verdad que no comprendía qué es lo que había hecho, únicamente llamé porque había algo raro en el río.

Pasamos por un patio y ahí estaba la camilla, alcancé a echar un vistazo, pero no puedo decir qué es lo que era. Había militares, ellos también me interrogaron durante largas horas, al final se llevarían lo que habían sacado del río y a mí me conducirían directo al CERESO, pero antes de entrar tenía que hablar con unos periodistas para que se diera a conocer la noticia, que la autoridad estaba planeando, pues los policías me pegaban para que me aprendiera lo que debía decir, que no era otra cosa que lo que vi en el río se trataba de un maniquí que yo había fabricado solo para alterar el orden y crear confusión, esto me llevaría ante el juez.

Sé bien que no hice lo que me estaban obligando a decir, aquello no era mío, pero tampoco un humano, ni un pez, era otra cosa que no puedo describir. A punta de tortura, porque esa es la palabra, ya me había aprendido lo que les diría, porque si no lo hacía el castigo sería más grande y mi familia estaría de por medio. Así que ya imaginaba mis días en una celda con ese maldito olor a río.

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